Paz.
lunes, 9 de noviembre de 2009
miedo y paranoia de medianoche.
Me despierto, el viento sopla fuerte como si se estuviera desquitando de todas sus rabias contra mi ventana, las ramas de los árboles primaverales se azotan incontrolables unas contra otras, miro, miro alrededor y lo único que puedo ver son sombras oscuras y tenebrosas incrustadas en las paredes de mi habitación. Siento un frío viento sobre mi rostro, me congela hasta el último rincón de mi alma asustada, un fantasma comienza a acercarse a mi cama, yo, miro con incertidumbre lo que éste hará conmigo, afuera el viento hace ruidos y la lluvia choca sin remordimientos contra el frágil cristal de mi cuarto. Uno, dos, tres o no sé bien cuántos fantasmas están ahi tratando de acercarse a mi para tocarme, raptarme, asesinarme, y yo, no, no los dejaré, ellos, son sólo almas en pena sin fuerzas y yo una pobre mujer que se ahoga de miedo y paranoia en medianoche.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario