
Cuando uno menos lo espera ni desea, llega alguien, de la nada, y con el tiempo, se vuelve todo para ti. A veces me pregunto cómo hay personas que llegan a querer tanto a otra, personas que al principio eran desconocidas, pero que con el tiempo, con el simple hecho de confiar y de conocerse, cada uno vive para y por el otro. Para mi, ese es el objetivo de nuestras vidas. Es la felicidad absoluta. Creo que yo no sería completamente feliz si no encontrara a mi otra mitad. A eso vine. Para eso nací. Pero me desespera. Me desespera no saber cuánto tendré que pasar, sufrir y fingir para saber cuál es el indicado. Y aún más, me despespera saber que quizá mi indicado nunca lo encuentre. Pero bueno, entonces si eso pasara me daría cuenta que no nací para eso, sino que para otra cosa, desconocida en ese entonces. Y tendré que descubrirla y ser feliz con lo que me tocó vivir. De todas formas siempre le he agradecido a Dios por lo tengo, por lo que tuve y por lo que tendré.
"Going The Distance", me pregunto si la vida es como esas películas rosas, si de verdad alguien es capaz de nunca olvidar al otro, de querer tanto, de ser tan optimista por tanto tiempo, no lo sé. A veces pienso que no. Esas películas son la principal causa de decepción, sobretodo en las mujeres. Creemos que existen hombres como los de las películas, perfectos, preocupados, fieles, que te quieren más que a nada y nadie en el mundo, pero no. Eso no existe. Al menos aún no tengo el agrado de toparme con uno.
Paz.
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