domingo, 8 de mayo de 2011

Es sólo un sueño...

Un calor rápido que de pronto invadió todas mis venas, un calor con sentimientos, una cara poco irreconocible pero conocida, estaba cerca, mirándome fijamente con los párpados abajo. Un cuerpo sin ropa, al lado del mío, un brazo sobre mi espalda. Sentí cariño por él. Lo abracé y me dormí, con él y mi felicidad.
Al día siguiente desperté, me di vuelta y él ya no estaba. Sentí el pecho apretado. Me quedé un rato largo mirando fijamente el techo blanco y preguntándome por qué. Lloré.
El despertador sonaba y ya era lunes otra vez. No estaba atrasada aún, pero tampoco podía gastar minutos en pensar en él, en pensar en algo irrecuperable. Me levanté, recordé el sueño, era sólo un sueño, pero al igual que en el sueño, no sé por qué, lloré.


Paz.

1 comentario:

  1. Qué cercana tu emoción con la que yo sentí alguna vez también, hace un poco tiempo atrás. Sin embargo, qué lindo como has canalizado estas emociones diversas escribiendo así de bonito ^_^
    Espero que estas ganas de escribir nunca se vayan de ti, porque de verdad escribes re bien!
    Un abrazo grande.

    ResponderEliminar