Sin las ilusiones rotas no creceríamos como personas, no maduraríamos, no entenderíamos que la vida no sólo tiene cosas dulces sino que también tiene amargas. No saldríamos de nuestra burbuja, de nuestra perfecto cuento de hadas, si no existiera el enemigo de la ilusión. En fin, creo que la palabra desilusión nos hace más fuertes, nos hace aprender, comprender por qué no siempre todo es como deseamos, como planeamos, pero también hay que tener cuidado y saber emplearla, que nos puede derrocar la vida y peor aún, destrozar el corazón.
Paz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario