Siento miedo. La soledad me aterra, pero no le digas a nadie, que quiero seguir pareciendo fuerte. Es mi secreto.
Me desespero, no hay nadie a mi lado, estoy perdida y se oscurece el cielo.
Siento un ruido, es la reja que se abre. Volteo a ver quién está en la puerta, tú, eres tú. Te tuve, nos separamos... te necesité, te lloré, te añoré y en uno de mis peores días, vuelves, y le das todo el color a mi vida. ¿Cómo supiste dónde yo estaba? creo que nuestro incondicional amor hace cosas inexplicables a la mente, obvias al corazón. Pero ahora sólo sé que te amo, que nunca te irás, nunca desaparecerás, nunca te alejarás.
Y ahora nuevamente me pregunto, ¿Estamos solos?, sí, pero un día, y solo algunos afortunados encontramos nuestra compañía de por vida.
Paz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario