Debe ser que nuestro destino se opone a que éstas cosas sucedan. Todo lo que imaginamos es bueno, es perfecto. Si todo lo que nos pasara en nuestra vida fuera bueno y perfecto, nunca aprenderíamos, no maduraríamos, no creceríamos. Necesitamos que nos pasen cosas malas, o sino nuestra vida no estaría completa, no tendría sentido. Pero a la vez me gustaría que alguna vez, solo una, me pase alguna cosa de todas las que imagino. Sería mágico.
Bueno, el destino, la vida, o Dios se encargan de que nuestra vida sea fructífera, aunque a algunas personas no les agrade su vida por completo, o incluso se autoeliminan por eso, es lo que nos tocó vivir y por algo no tocó todo esto.
Paz.
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