jueves, 16 de septiembre de 2010

Sábado por la noche.

Las luces se escondieron, no querían estar estropeando el momento. Ellas si eran ubicadas, lástima que no todos tienen esa cualidad. Sólo la luz de la lámpara hacía que ellos se puedan ver las caras. Estaban cerca. Muy cerca. No había ruidos ni nadie que molestara. Era el momento perfecto.
No seguiré, no hace bien.



El mundo alrededor se desvanece, desaparece..
Sólo quedamos tú y yo, nuestro universo.


Paz.

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